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DeLa Enfermedad de Parkinson es una Enfermedad neurodegenerativa de carácter progresivo
La Enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa de carácter progresivo.

 

José Manuel Fuentes investigador principal de CIBERNED impartió una sesión sobre la influencia de los factores genéticos y medioambientales en el origen de la enfermedad de Parkinson, dentro del curso "La atención al enfermo de Parkinson, desde a la tención primaria a la atención especializada” del Programa de Formación en Ciencias de la Salud y de la Atención Social de Extremadura, organizado por la Dirección General de Planificación, Calidad y Consumo del Gobierno de Extremadura.

Según José Manuel Fuentes “las actividades de atención social y divulgación son también esenciales en nuestro trabajo como investigadores”

La Enfermedad de Parkinson es una Enfermedad neurodegenerativa de carácter progresivo descrita por primera vez en 1817 por James Parkinson. Es el más común de los procesos degenerativos del sistema motor y desde un punto de vista cuantitativo, la segunda Enfermedad neurodegenerativa.

En España se registran 200 enfermos por cada 100.000 habitantes mientras que en Extremadura esta cifra se incrementa hasta 266 enfermos por cada 100.000 habitantes, lo que podría deberse a una mayor exposición a los plaguicidas, señalados por  diversos estudios epidemiológicos como un factor desencadenante. Así la prevalencia de esta enfermedad en sectores profesionales o grupos poblacionales más expuestos a este tipo de sustancias es superior con respecto a la sociedad en general. Por otra parte algunos de los plaguicidas más utilizados en los tratamientos fitosanitarios más usuales presentan importantes analogías estructurales con el ión 1-metil-4-fenilpiridinio (MPP+), sustancia capaz de producir apoptosis, neurodegeneración y un síndrome similar a la enfermedad de Parkinson.

Hace unos doscientos años enfermedades como la de Parkinson presentaban una muy baja prevalencia, sin embargo en la actualidad es el segundo de los desórdenes neurodegenerativos en orden de importancia, después de la Enfermedad de Alzheimer. Asimismo se está anticipando su edad de aparición y es relativamente frecuente tratar pacientes con menos de 50 años. Este aumento supone un notable deterioro en la calidad de vida de las personas afectadas y un incremento en el gasto sanitario que repercute sobre la sociedad, por lo que la prevención se convierte en un factor importante.

Aunque se desconoce el origen de la Enfermedad de Parkinson, determinados estudios epidemiológicos en humanos y experimentalmente en modelos animales, muestran la importancia de los factores ambientales, particularmente la exposición a pesticidas, en la patogénesis de este desorden. Por otra parte, se conoce desde hace relativamente poco tiempo la existencia de una serie de genes asociados con la enfermedad. En cualquier caso la enfermedad de Parkinson es un proceso multifactorial donde una cierta predisposición genética, la exposición a ciertas tóxicos medioambientales, así como la edad resultan factores importantes para el inicio y progresión, tanto de las formas hereditarias como las denominadas esporádicas de la enfermedad. Incluso en los casos de parkinsonismo esporádico, una cierta susceptibilidad genética podría resultar esencial probablemente, porque los productos de estos genes puedan interactuar con ciertas tóxicos medioambientales bloqueando o modificando procesos celulares, especialmente relacionados con la defensa frente a estrés oxidativo, función de los sistemas de aclarado celular (autofagia o sistema ubiquitina-proteasoma) o función de la mitocondria, desempeñando en este caso la producción de ROS o RNS un papel fundamental.

La primera evidencia del vínculo entre la Enfermedad de Parkinson y ciertas toxinas fue aportada en 1983 por Langston y sus colaboradores al comprobar como un grupo de toxicómanos desarrollaba esta patología tras inyecciones reiteradas de heroína contaminada con un análogo de la meperidina, el 1-metil-4-fenil-1,2,3,6-tetrahidropiridina (MPTP). Estudios posteriores han determinado que los efectos son producidos no por ella misma sino por su transformación posterior, por la enzima monoaminooxidasa B (MAO-B), en el ión 1-metil-4-fenilpiridinio (MPP+). Una vez en el interior celular el MPP+ bloquea la respiración celular a nivel del complejo I de la cadena respiratoria, desencadenando la muerte celular. La estructura particularmente similar entre MPP+ y paraquat, y la demostración de que este último puede reducir los niveles de dopamina in vivo en modelos animales permite hipotetizar la existencia de una conexión entre la exposición a derivados del bipiridinio como el paraquat u otros plaguicidas como rotenona o dieldrin entre otros y el desarrollo de procesos neurodegenerativos. Todo ello soportado por un numero muy importante de artículos científicos publicados.

En los últimos años también se ha demostrado la importancia del factor genético en la etiología de la enfermedad de Parkinson. Hay 6 genes claramente implicados y sabemos que existen al menos otros 10-11 también relacionados. Brevemente describiremos el papel de alguna de las proteínas derivadas de estos genes en la función celular:

α-sinucleína: la α-sinucleína se localiza fundamentalmente en el neocortex, hipocampo y sustancia negra (aunque se puede localizar en otras regiones). El gen de la α-sinucleína fue el primero en ser reconocido como implicado en una forma anormal de la Enfermedad de Parkinson que se transmitía de manera autosómica dominante, por lo tanto sólo es necesario un progenitor con el gen mutado para que sea hereditaria. Experimentalmente se ha comprobado que constituye la proteína mayoritaria aislada a partir de los cuerpos de Lewy, una de las lesiones más características localizadas en el análisis postmortem de cerebros de enfermos de Parkinson.

Parkina: Cerca del 50% de los casos de Parkinson familiar se produce por mutaciones en su gen. Por otra parte la casi ausencia de cuerpos de Lewy en estos casos de Parkinson familiar sugiere que la parkina juega un rol esencial en la formación de este tipo de inclusiones. La parkina está implicada en una de las vías mayoritarias de degradación de proteínas en la célula, la vía de ubiquitina-proteasoma. Gracias a su actividad E3 ubiquitina ligasa reconoce proteínas específicas como sustrato e induce su poliubiquitinación y posterior degradación. El gen de la parkina se vio implicado en un tipo de parkinsonismo familiar precoz (autosómico recesivo).

PINK1. Su función no es todavía bien conocida, aunque parece implicada en la protección mitocondrial en los casos de estrés celular o incremento en la demanda de energía por la célula . Se conocen unas 20 mutaciones de carácter recesivo como las E240K o L489P implicadas en casos juveniles de la Enfermedad de Parkinson, sin embargo su papel real o su interacción con otros agentes como los medioambientales, está todavía por estudiar, aunque es muy relevante su interacción con la parkina.

LRRK2. LRRK2 (leucine-rich repeat kinase 2) o dardarina es especialmente abundante en el cerebro aunque también se encuentra en otros tejidos. El papel funcional de la dardarina esta aún por definir aunque se conoce que es importante para reacciones que requieren interacción proteína-proteína, para determinados procesos de transducción de señales, para la estructura del citoesqueleto y para las funciones de aclarado celular mediante autofagia. Se conocen bastantes mutaciones del gen LRRK2 implicados en casos dominantes de la Enfermedad de Parkinson, algunas de las mas frecuentes en población caucásica son las G2019S y la R1441G. Se calcula que cerca del 30% de los casos de parkinsonismo familiar podría deberse a una alteración en este gen y cerca de un 2-3% de los casos no familiares también podría deberse a mutaciones en el mismo. En cualquier caso su implicación real y sobre todo su relación y sinergias con otros factores como la exposición a tóxicos medioambientales, está todavía por esclarecer.

Los cambios de expresión y/o actividad de estas proteínas parecen constituir un factor fundamental en el origen y desarrollo de la enfermedad de Parkinson solos o en combinación con la exposición a determinados tóxicos medioambientales. La enfermedad de Parkinson es un proceso de carácter multifactorial en el que probablemente sea necesaria la participación de más de un elemento de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.

Esta sesión se impartió en la Escuela de Ciencias de la Salud y de la Atención Social en Badajoz,  coordinada por la Asociación Parkinson Extremadura. Su objetivo principal era ofrecer una formación especializada para profesionales, en materia de Parkinson desde la Atención Primaria a la Atención Especializada e incluía contenidos como diagnostico y complicaciones en la enfermedad de Parkinson o nuevos avances en investigación.

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